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Andorra · Fiscalidad

Fiscalidad competitiva, con reglas claras y a largo plazo.

Andorra ofrece un marco fiscal eficiente y seguro, homologado internacionalmente y con convenios de doble imposición. Bien planificado, protege tu esfuerzo; mal planificado, genera problemas en dos países.

El error caro: mirar solo el tipo impositivo

La fiscalidad andorrana es de las más competitivas de Europa, y está homologada: convenios de doble imposición, intercambio de información y normativa alineada con los estándares de la OCDE. Aquí no hay opacidad; hay eficiencia con reglas.

El criterio importa más que el tipo: tu fiscalidad real depende de dónde eres residente fiscal efectivo, de dónde está la sustancia de tu actividad y de cómo salen tus rentas del país de origen. Optimizar un impuesto ignorando el resto sale caro.

Por eso planificamos tu caso completo —persona, empresa y patrimonio, aquí y en origen— antes de mover nada. Decisiones que resisten el tiempo.

Las claves

Las piezas del sistema

El marco andorrano se apoya en pocos impuestos, de tipos bajos y bases claras.

IRPF

Impuesto sobre la renta con mínimo exento amplio y tipo máximo reducido, de los más bajos de Europa.

Impuesto de sociedades

Tipo general bajo sobre el beneficio, con deducciones y regímenes especiales según la actividad.

IGI (el IVA andorrano)

Imposición indirecta con tipo general muy inferior al IVA europeo y tipos reducidos para bienes esenciales.

Sin patrimonio ni sucesiones

Con carácter general, Andorra no grava el patrimonio ni las herencias. La planificación patrimonial cambia de escala.

Convenios de doble imposición

Red de convenios con España, Francia, Portugal, Luxemburgo, Emiratos y más países en ampliación.

Residencia fiscal efectiva

La ventaja fiscal exige residencia real: presencia, centro de intereses y sustancia. Te ayudamos a cumplirla sin fisuras.

Planifica antes de mover nada

Cuéntanos tu situación fiscal actual —país, rentas, empresa— y te decimos qué ganarías en Andorra y qué hay que resolver antes.

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