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Andorra · Sanidad

Una sanidad que funciona. Así se usa.

Andorra combina sanidad pública de calidad con acceso rápido y convenios con España y Francia para la alta especialización. El sistema es distinto al que conoces: entenderlo te ahorra sorpresas.

Un sistema mixto que premia a quien lo entiende

La sanidad andorrana funciona con un modelo de copago: la CASS —la seguridad social del país— reembolsa la mayor parte del gasto sanitario y el usuario asume el resto, que la mayoría cubre con un seguro complementario. Es un sistema distinto al español o al francés, y entenderlo desde el principio evita sustos administrativos.

La calidad asistencial es alta y el acceso, rápido: el país se apoya en el Hospital Nostra Senyora de Meritxell y en una red de profesionales cercana. Para la alta especialización, los convenios con centros de referencia de España y Francia te abren la puerta a Barcelona o Toulouse con la cobertura ordenada.

¿Quién está cubierto? Quien cotiza —trabajadores por cuenta propia o ajena— y sus personas a cargo. Los residentes sin actividad acreditan su propia cobertura sanitaria. Encajar tu situación en el sistema es parte de montar bien la residencia.

Las claves

Lo esencial del sistema

La CASS

La seguridad social andorrana: cotizas mientras trabajas y te reembolsa la mayor parte del gasto sanitario.

Copago con reembolso

Pagas el acto médico y la CASS te devuelve su parte en pocos días. El resto lo absorbe tu seguro complementario.

Médico referente

Declarar tu médico de cabecera ordena tu recorrido por el sistema y mejora los porcentajes de reembolso.

Hospital y red local

El Hospital Nostra Senyora de Meritxell concentra la atención hospitalaria, con especialistas y urgencias en el país.

Convenios con España y Francia

La alta especialización se deriva a centros de referencia vecinos con la cobertura coordinada.

Farmacia y prevención

Red de farmacias amplia y programas públicos de prevención; la montaña, además, hace su parte.

Aterriza con la salud resuelta

Te explicamos cómo queda tu cobertura —y la de tu familia— según tu vía de residencia, y dejamos las altas y pólizas atadas.

Hablemos de tu caso →